miércoles, 1 de diciembre de 2010

Tímido

Siempre he sido muy tímido. Ya, la gente me conoce ahora y no se lo cree, pero es verdad. Y los otros tímidos "superados" como yo saben cómo es. Con entrenamiento y fuerza de voluntad, me he vuelto más sociable, pero me siento incómodo cuando me quedo a solas con profesores con los que tengo una relación de media confianza, pero con los que no sé de qué hablar (¿qué es lo correcto, hablar, no hablar? etc). También rehúyo a los conocidos en el bus, porque no quiero enfrentarme a las conversaciones incómodas que sé que tendrán lugar (cuando cojo valor y me atrevo a hablar con ellos - es decir, a no fingir que no les he visto - las conversaciones son 99% incómodas). Supongo que con más entrenamiento esa incomodidad se va también, pero a eso todavía no he llegado.

Lo curioso es que asociaba esta timidez a una especie de miedo a que me hiciesen daño. Como si estas situaciones fuesen propicias a que yo quedase en ridículo y que la gente se riese de mí, o a que pensasen que soy tonto, o cosas así. Y está claro que ese miedo está ahí. Si no, decidme por qué ayer se me aceleró el corazón cuando bajé a devolverle las llaves del garaje a una vecina...Y sí, la conversación fue incómoda.

Pero no solo está eso. Hoy, meditando, me he dado cuenta de que también hay algo mucho más básico: que no me gusta la incomodidad. Y me diréis: "Joder, eso lo sé yo sin meditar". Ya. Pero yo no. El caso es que eso del rechazo a la incomodidad es una de los casos que el Buda explicita como "sufrimiento" en su primer discurso:

"Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Sufrimiento. El nacimiento es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la muerte es sufrimiento, asociarse con lo indeseable es sufrimiento, separarse de lo deseable es sufrimiento, no obtener lo deseado es sufrimiento. En breve, los cinco agregados de la adherencia son sufrimiento."

Ya, ya sé lo que vais a decir. Es que el budismo parte de cosas muy obvias, o ¿qué os pensabais? Pero bueno, lo malo es que la incomodidad (y las cosas indeseables en general) siempre van a estar por aquí, y no se puede escapar de ellas por mucho que lo deseemos. Así que toca aprender a vivir con ello. Ya os iré contanto qué tal me va. A propósito de estas cosas, el maestro chino Hongzhi decía:

"Muévete por todas partes libremente, sin seguir las condiciones, sin caer en las clasificaciones. Enfrentándote a todo, suéltalo y obtén estabilidad. Permanece con esto como esto, permanece con eso como eso" *

* Hongzhi habla en lenguaje código Ch'an. Para entenderle hay que meditar. O saber chino. O las dos.

5 comentarios:

  1. Al habla otra tímida superada. Más o menos. Huyamos todo lo que podamos, como hasta ahora!

    ResponderEliminar
  2. Y, ¿hasta cuándo vamos a huir? :P

    ResponderEliminar
  3. Hasta que estemos en el pozo y los vivos en el gozo xD

    ResponderEliminar
  4. Todo el mundo tiene miedo, quizás sea culpa de la amigdala jeje, yo tambien he sido y sigo siendo tímido, hasta que cojo cierta confianza, yo suelo ser callado y me gusta más escuchar, el miedo es inherente al ser humano en menor o mayor medida, si me dicen que prefiero ir a una discoteca o al campo sin lugar a dudas el campo, ´no se si será cierto o no pero una mente tímida es más inquisitiva, más calculadora y muy racional y dado a la lógica. Lo que no llego a comprender es que hay gente que sale en televisión y se rien hasta de ellos y no les afecta bendita ignorancia.

    Yo por ese motivo, he indagado y aún no he comenzado la práctica por dejadez, pero tengo un deseo en la búsqueda de los Iddhis, haría autoafirmarme en este mundo, timidez no tendría puesto que sería un apoyo, solo sentimientos de superioridad.

    ResponderEliminar
  5. gracias por el texto, la verdad es que yo siempre he estado gobernado por el miedo, me obsesiono con cosas a las cuales temer, ideas que me terminan atrapando hasta limitar toda mi vida diaria. Por ej: "cada vez que me encuentre con tal persona, sé que me pondré nervioso".. bueno, ese ha sido mi habito mental por muchos años, pasando de un miedo a otro, y acumulandolos.. toqué fondo, y la meditación me ha ido sacando de a poco, de a muy poquito. Comencé este año. En aspectos sutiles, he notado cambios. Mi mente está un poco mas atenta al presente. También ahora sé que tengo que dejar de alimentar esas negatividades, soltandolas, y todo lo que voy aprendiendo de las enseñanzas del Buddha me va nutriendo de a poco y dando algo de claridad. Seguiré en este camino, sin esperar mucho, pero con confianza. Abrazos!

    ResponderEliminar