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jueves, 10 de mayo de 2012

No nihilismo

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Inmerso hasta la médula en la sentada, todo se empieza a desmoronar. Dios, moral, nihilismo, el sentido de la vida o el absurdo se deshacen poco a poco, desprendiéndose y perdiéndose en el espacio. 

El enfoque cambia. Las preguntas sobre todo esto ya no es que no tengan respuesta, es que no importan. De repente, me veo en un sitio sin nada a lo que agarrarme, y solo queda un enorme...silencio.

Shhh.

Solo la experiencia de lo que está pasando aquí mismo, ahora mismo. Es lo único tangible. Lo demás son solo etiquetas.

Si quieres saber de lo que hablo, no te separes de esta bolsa de piel aquí y ahora.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Tímido

Siempre he sido muy tímido. Ya, la gente me conoce ahora y no se lo cree, pero es verdad. Y los otros tímidos "superados" como yo saben cómo es. Con entrenamiento y fuerza de voluntad, me he vuelto más sociable, pero me siento incómodo cuando me quedo a solas con profesores con los que tengo una relación de media confianza, pero con los que no sé de qué hablar (¿qué es lo correcto, hablar, no hablar? etc). También rehúyo a los conocidos en el bus, porque no quiero enfrentarme a las conversaciones incómodas que sé que tendrán lugar (cuando cojo valor y me atrevo a hablar con ellos - es decir, a no fingir que no les he visto - las conversaciones son 99% incómodas). Supongo que con más entrenamiento esa incomodidad se va también, pero a eso todavía no he llegado.

Lo curioso es que asociaba esta timidez a una especie de miedo a que me hiciesen daño. Como si estas situaciones fuesen propicias a que yo quedase en ridículo y que la gente se riese de mí, o a que pensasen que soy tonto, o cosas así. Y está claro que ese miedo está ahí. Si no, decidme por qué ayer se me aceleró el corazón cuando bajé a devolverle las llaves del garaje a una vecina...Y sí, la conversación fue incómoda.

Pero no solo está eso. Hoy, meditando, me he dado cuenta de que también hay algo mucho más básico: que no me gusta la incomodidad. Y me diréis: "Joder, eso lo sé yo sin meditar". Ya. Pero yo no. El caso es que eso del rechazo a la incomodidad es una de los casos que el Buda explicita como "sufrimiento" en su primer discurso:

"Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Sufrimiento. El nacimiento es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la muerte es sufrimiento, asociarse con lo indeseable es sufrimiento, separarse de lo deseable es sufrimiento, no obtener lo deseado es sufrimiento. En breve, los cinco agregados de la adherencia son sufrimiento."

Ya, ya sé lo que vais a decir. Es que el budismo parte de cosas muy obvias, o ¿qué os pensabais? Pero bueno, lo malo es que la incomodidad (y las cosas indeseables en general) siempre van a estar por aquí, y no se puede escapar de ellas por mucho que lo deseemos. Así que toca aprender a vivir con ello. Ya os iré contanto qué tal me va. A propósito de estas cosas, el maestro chino Hongzhi decía:

"Muévete por todas partes libremente, sin seguir las condiciones, sin caer en las clasificaciones. Enfrentándote a todo, suéltalo y obtén estabilidad. Permanece con esto como esto, permanece con eso como eso" *

* Hongzhi habla en lenguaje código Ch'an. Para entenderle hay que meditar. O saber chino. O las dos.

martes, 1 de septiembre de 2009

Unos días con Ajahn Abhinando

Ya he escrito aquí un pequeño resumen del retiro de este fin de semana. Me da la sensación de que algo ha hecho "clic" en mi cabeza durante estos días, y que ahora lo veo todo más claro.

La enseñanza de Ajahn Abhinando viene muy en línea de lo que he estado trabajando con Hongzhi últimamente: experimentar la conciencia, esa "mente original" (según los maestros tailandeses), "donde todo es correcto y totalmente suficiente" (según el chinito), y hacer de ella algo presente la mayor parte del tiempo. En este retiro he podido avanzar en esta dirección.

Si pensáis, por ejemplo: "Yo soy Fulanito", ¿qué hay entre palabra y palabra? ¿Qué es ese espacio? Eso es la conciencia, "eso que sabe".

Todo empieza a encajar rápidamente ahora, mientras los siete factores de iluminación (atención, investigación, energía, alegría, calma, concentración y ecuanimidad) y el óctuple noble sendero se extienden ante mí como un libro abierto. Queda mucho por caminar, pero tengo más claro hacia dónde tengo que hacerlo. Creo.

Mañana me operan del oído derecho, así que a ver qué tal se me da. Mientras, Ajahn Chah y Hongzhi se vienen conmigo a la cama, a enseñarme eso que ellos descubrieron en idiomas distintos.

lunes, 31 de agosto de 2009

Saludos

Creo que es hora de un poco de presentación. Practico budismo desde finales de 2006, y ahora mismo es la fuerza principal que da sentido a esta existencia (la práctica, no el budismo), mientras poco a poco voy aprendiendo a disfrutar más de la vida.

Empecé este blog por un impulso, pero me gusta lo cuco que queda, así que he decidido que quiero escribir más por aquí. Como ya os comenté, suelo colaborar en la web Bosque Theravada (que está dedicada a la difusión de las enseñanzas de la tradición Theravada en español- más concretamente el Canon Pali y la tradición tailandesa del bosque; leed aquí para una descripción más bonita y precisa), así que, ¿por qué escribir en otro blog?

Bueno, últimamente he estado leyendo a Hongzhi, un maestro chino del siglo XII, y mis palabras acabarán por tener un regusto ch'an tarde o temprano (quizás no). Con este blog puedo escribir abiertamente sobre mi práctica, sin pensar en Theravada o Zen o Bolillos de Madera, y dejar lo estrictamente Theravada para el blog del Bosque. A ver qué tal va.

Gracias por leer, me voy a escuchar a Ajahn Chah.

PD: también intentaré que mis entradas aquí sean cortitas, y me enrollaré más en el otro blog.