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martes, 8 de febrero de 2011

No esperar nada

Inspirando, espirando, comprendo que no hay nada que esperar, y que debo disfrutar de cada inspiración y cada espiración. Y no es disfrutar en el sentido de encontrarles belleza o ver cosas bonitas en ellas. Digo disfrutar en el sentido de experimentarlas sin esperar nada más. Inspirar y espirar sin esperar placer, sin esperar revelaciones, sin esperar iluminación. Solo inspirar y espirar.

Una vez se acaba la sentada, sigue siendo lo mismo. No esperar que me vaya bien, no esperar que me vaya mal, simplemente experimentarlo, sin aferrarme. Ecuánime. Imperturbable. 

martes, 4 de mayo de 2010

...

Inspirando, espirando, todos los pasos de Anapanasati se convierten en uno. Calmando cuerpo y mente, simplemente estoy alerta a lo que viene y se va: dolor en la espalda, picor en el brazo, pensamientos, desconcentración, tranquilidad. No hay más meditación que esta.

domingo, 21 de febrero de 2010

Vuelta a Anapanasati

Anapanasati es una de las más conocidas técnicas de meditación que encontramos en el Canon Pali. Podéis leer el discurso donde Gotama la detalla aquí.

Anapanasati está compuesta por unas 16 etapas, en las que el practicante "entrena" ciertos aspectos de la atención, siempre en torno a la respiración. Es una técnica bastante activa, porque te hace preguntarte una y otra vez sobre lo que estás haciendo, refinando la atención más y más, y decidiendo si pasas a la siguiente etapa o no. Teniendo en cuenta que llevo casi todo el último año con meditaciones mucho más "pasivas" (en las que solo tenía que prestar atención a la respiración -a veces ni siquiera eso- y observar lo que surgía en la mente), el cambio me viene muy bien.

Aunque bueno, esta es mi interpretación de la técnica. Yo animo a todo el mundo a investigar por ellos mismos qué significa cada una de las etapas (basándose en el sutta), pero muchas personas más sabias que yo han hablado de esta técnica, entre los que destacaría a Thanissaro Bhikkhu (aquí podéis escuchar sus charlas sobre el tema, en inglés) y Buddhadasa Bhikkhu, que escribió un libro sobre la técnica, llamado "Mindfulness in Breathing" (creo que está traducido al español, y aquí podéis leer un extracto).



miércoles, 6 de enero de 2010

Vaivén

No hay una inspiración continua.
No hay una espiración continua.

Ambas acaban, y ambas comienzan. Como todo lo demás, van y vienen, vienen y van.

Nada es eterno. Es solo que algunas cosas duran más que otras.

martes, 29 de diciembre de 2009

Liberando

Liberando la mente, inspiro. Liberando la mente, espiro. (Decimosegundo paso de Anapanasati)


Fácil de decir. No tan fácil de hacer. Quizás no tan difícil.

Todo se emborrona y las opiniones dejan de estar claras. Mi mente parece una neblina donde nada se ve bien, y donde mi idea del mundo, la vida, el amor y lo demás hace tiempo que dejó de tener importancia. Y, extrañamente, se siente bien.

Claro está, esto no ocurre siempre. Por eso se llama impermanente. Creo.

martes, 27 de octubre de 2009

Sincronicidad

Mira qué cosas. Estaba dándole vueltas al teclado, para escribir algo que se me había ocurrido mientras me sentaba, antes, pero que se me había olvidado, y ha empezado esta canción:



I still haven't found what I was looking for...Y lo que me queda. Pero toca seguir, día y noche, de pie, sentado, tumbado y andando. Espirando e inspirando, amando y odiando, hay que seguir practicando. Ya descansaré cuando llegue. O ni eso.

La gracia es que me he acordado de lo que quería escribir: sobre cómo la mente se aquieta mientras sigues la respiración hasta dentro, y otra vez hasta fuera, y cómo eso impide que los pensamientos duren mucho y te distraigan...pero mejor dejo que los descubráis vosotros mismos. Recordad, ¡no seáis negligentes!

viernes, 4 de septiembre de 2009

Respirando


Estoy cómodo en mi meditación sentada, respirando. Como las olas, subiendo y bajando, así sube y baja el aire por mi cuerpo. Inspiro, espiro. Inspiro, espiro. Qué agradable. Me distraigo. Vuelvo a prestar atención a la respiración. Inspiro, espiro. Mi hermano pone música. La escucho, y me olvido de la respiración. Vuelvo a ella, sin juzgar. Está todo bien. Inspiro, espiro. Inspiro, espiro. Mi hermano sigue con la música, yo sigo con la respiración. Pienso en escribir esta entrada. Me recreo en lo poético que voy a ser. Vuelvo a la respiración. Me río de mi inconstancia. Me impaciento por levantarme y escribir. Deseo mirar el reloj. Me fuerzo a no hacerlo. Inspiro, espiro. El culo se ha dormido y el tobillo izquierdo empieza a doler. Vuelvo a pensar en el blog, vuelvo a pensar en el reloj. ¿Cuánto faltará? Cuento los minutos que faltan, usando las canciones que he escuchado a mi hermano. Deben quedarme apenas 5 minutos. Pronto escribiré en el blog. Vuelvo a la respiración. Inspiro, espiro. Inspiro, espiro. Me desconcentro, parece que quedan más de 5 minutos. Vuelvo a pensar en el reloj, y ya van tres. El tobillo sigue doliendo. La espalda un poco también. Miro el reloj. Quedan 9 minutos. Le doy al botón. Click. El contador vuelve a 60. Me levanto, y recuerdo la respiración. Inspiro, espiro. Escribo.

Mucho por aprender todavía. Mucho por caminar, pero el camino es agradable. Dejo que las olas se me lleven...poco...a poco...